martes, 29 de junio de 2010

Hemos vuelto!!!

Así es, meses y meses sin escribir aquí!! Y no porque no pasaran cosas interesantes en nuestras vidas isleñas, sino básicamente por falta de tiempo y por desidia... sin embargo, ahora que estoy en la casa sin nada que hacer (por un tiempo limitado, claramente) puedo volver a retomar la escritura de estas notitas. Tantas cosas que contar!! Desde marzo hasta ahora mucho ha cambiado en nuestras vidas y más está por cambiar en las próximas semanas... vamos por parte en un muy breve resumen de estos últimos cuatro meses en Sydney:

Marzo: vuelta al doctorado, con profe supervisora nueva incluida. Empecé a participar en varios seminarios de distintos temas y de a poco me fui haciendo de algo que podemos llamar 'amigos', o al menos colegas de trabajo. Comencé además a hacer clases de español en la universidad. En este tiempo, casi nadie notaba mi guata de embarazo, lo que me hace pensar que todos pensaban que simplemente era guatona.
Mi amado Funes cumplía un mes de trabajo en Maersk y todavía se sentía un poco en la cuerda floja. Vimos importantes avances en su inglés y pudimos comprarnos un cacharrito que ha sido muy útil.
La vida en Annandale con la Bea transcurría agradable y hogareña, habíamos comenzado a replicar nuestros modelos de vida familiar chilenos y nos sentábamos a cenar todos los días los tres juntos y ha contarnos las experiencias diarias...

Abril: cumpleaños! No recuerdo mucho más que eso. A esta altura ya algunas personas me preguntaban si estaba embarazada. Yo me iba todos los días a mi sucuchito doctoral en la facultad, un mega escritorio con un mega MAC, con una mega ventana para ver el mega horizonte límpido y puro de Sydney y una mega compañera de escritorio, Lucy, que resultó ser la australiana más dulce y tierna del mundo.

Mayo: Combate Naval de Iquique y cumpleaños de la Bea. Por esos mismos días, cambio de casa a Petersham, un barrio portugués. Estuvimos buscando departamento por un mes o algo más, y misteriosamente el primero que vimos en internet y que nos gustó a primera vista resultó ser nuestro nuevo nidito de amor. Esta vez no es un estudio sino un departamento como la gente, con dos piezas, una cocina separada, un baño con tina, un living comedor amplio, unas ventanas grandes por donde entra el sol y unos vecinillos Flanders que da gusto. Tuvimos que empezar a comprarnos cosas de casa porque no teníamos casi nada, lo que fue muy entretenido. Aún quedan cosas por hacer, pero vamos de poco. Lo mejor de todo: en este barrio hay unas pastelerías portuguesas muy ricas y aunque las viejas que atienden tienen siempre cara de culo (será la herencia latina?) vale la pena darse una vuelta por ahí y comprar una portuguese tart... pronto me explayaré respecto de la vida del barrio.

Por estas fechas tuvimos un asado con los compañeros de trabajo de mi amado Funes. Fue una tarde muy entretenida y ya mi personaje favorito estaba mucho más cómodo con sus containers y sus hazardous y sus llamadas al puerto. También empezó a darse cuenta que, como en Chile, acá igual hay gente penca que hace la pega mal y te tira el cachito de vuelta... pa que vean que el primer mundo no es taaaan bacán como lo pintan...

Junio: comienzo a caminar como pato y la gente me mira en la calle y me sonríe. Las poleras que antes podía usar me quedan ahora estilo Coné y he tenido que aprender técnicas para abrocharme los zapatos. El 24 de junio, junto con celebrar San Juan Bautista, entregué mi proyecto de doctorado, después de un semestre de trabajo que no fue muy pesado pero sí muy interesante intelectualmente hablando. La relación con mi profe supervisora ha sido maravillosa y la voy a extrañar el próximo semestre, cuando ella esté en Hong Kong trabajando y yo esté en Petersham amamantando...

Después de entregar el proyecto de doctorado, invité a mi profe y a nuestra casa. Su marido, más bien su pareja, es JIM MARTIN, el supervisor de la Bea. Me codéo con los rock-stars!! Nuestras otras dos ilustres visitas esa noche fueron la Bea y la Kerryn, la primera, futura dominadora del mundo gramatical español y la segunda autora de un magistral libro de camping por Australia que pronto verá la luz. El menú, lasaña y de postre un tiramisú con receta de Pola (muchas gracias, Polillita). Esa fue mi primera actividad como dueña de casa propiamente tal y creo que resultó muy bien, especialmente porque mi amado Funes fue también un excelente anfitrión y dueño de casa...

Ya hemos comprado casi todas las cosas de la Sabina: tenemos cuna, coche, ropita... nos faltan frazadas y cubrecamas, calcetines y ropa para abrigarla. Mis hermanas y mi madre me preguntan casi todos los días si ya he hecho el bolso para el hospital. Todavía no lo hago, pero este fin de semana debiera ponerme las pilas porque el viernes cumplimos 37 semanas y desde ahí cualquier momento puede ser EL MOMENTO...

Nuestra emoción crece con el paso de los días y cada vez que sentimos que la Sabina se mueve se abre nuestra imaginación a todas las cosas que se nos vienen. Afortunadamente, tenemos una mentalidad positiva y ni nos preocupamos de las noches en vela y el llanto incansable con el que tantas personas nos han querido amedrentar... en su infinita sabiduría, mis padres me han dado ánimo y confianza en que todo saldrá bien y en que sí, al comienzo es complejo y se duerme poco, pero eso, como todo en la vida, pasa. Lo importante es que estamos juntos, mi Funes y yo, y en la distancia nuestros árboles genealógicos, y que mientras así sea todo saldrá bien... en todo caso, por si las moscas, yo ya estoy acumulando unas horitas de sueño cada día...

Y ahora, a por una taza de té porque hace un frío terriiiible!!!