Con todo lo que nos demoramos en actualizar este blog seguramente ya nadie nos lee... es lo mismo que haría yo, en todo caso, frente a escribientes tan perezosos. En fin, ya que al menos tengo el reclamo de mi querida hermana (Nanji, creo que eres nuestra única lectora), procederé a contarles lo que ha sido de nuestra vida este último mes, los cambios, las vueltas y las revueltas que se vienen.
Nuestra última posición geográfica fue Bossley Park, City of Fairfield, en los Western Suburbs de Sydney. Para resumir, un lugar lejano, caluroso y aburrido, donde solo había casas y más casas. Ah, y claro, malls. En los tres meses que estuvimos por allá, cuidando de la casa de mi primo, ni siquiera ahorramos algo de plata porque nos salieron varios gastos al camino (como las ecografías, que costaron 400 dólares con un reembolso de 60) y porque pucha que es dificil tener disciplina y ahorrar unos morlacos cuando se pueden comprar tantas cosas... en fin, al menos disfrutamos de una casa con piscinita que nos permitió dar alegría a nuestros amigos con un par de asados y tardes de baño en esos metros cúbicos de agua que más de una vez alcanzaron un sospechoso color verdoso.
A mediados de febrero volvió mi primo de Chile y entonces nos tocó movernos otra vez. En menos de un año ya nos hemos movido cuatro veces, una de ellas de país y las otras de casa dentro de la misma ciudad. Hemos ido aprendiendo a deshacernos de las cosas inútiles, de los cachureos que uno guarda porque algún día pueden servir, pero todavía nos quedan algunos lastres por ahí (como dijo una vez mi suegrita, somos los Gypsy Kings, o al menos vamos en camino a serlo). La cosa es que cuando llegó Andrés nosotros ya teníamos la casa absolutamente deshabitada y solo nos quedaba recoger los regalitos que nos enviaron desde Chile (la globalización se olvida de ciertas cosas vitales como los Super 8, los Sanhe Nuss, los palmitos, los chumbeques y otros) y que recibimos con mucha emoción y con alegres sonidos de nuestros jugos gástricos. Y después de Bossley Park, a dónde nos fuimos?
Pues a Annandale, a compartir la casa por tres meses con nuestra amiga Bea. Así que aquí estamos, en medio de la ciudad, en un barrio increíble, con cafés y negocios de barrio a la vuelta de la esquina, con gente que camina por las calles, con niños en bicicleta, con micros, con abuelitos, con correo, con banco... en fin, un barrio barrio. La casa es bellísima, grande, muy agradable, y tiene un patio gigante en donde Kerryn, la compañera de casa titular (que ahora anda de viaje por Australia para escribir un libro de camping y a quien estamos reemplazando durante estos meses) ha plantado hierbas y vegetales que usamos para aderezar las comidas o preparar ensaladas. Eso ha sido increíble: es como tener tu propia verdulería en el patio de tu casa. Y bueno, la Bea es un amor, y lo mejor de todo (o lo peor) es que igual que nosotros disfruta mucho de comer cositas ricas y palabrearse harto rato después de comer, así que tendremos que tener todos una férrea disciplina para cumplir con nuestras tareas laborales y académicas y especialmente para no subir desmesuradamente de peso...
Y vueltas, ahora se vienen las vueltas. Volvemos a clases el primero de marzo, y esta vez no solo como alumnas sino también como profesoras. Bea y yo enseñaremos español en el programa de Estudios Internacionales de la UTS, así que este semestre se viene bien movido. Aparte de eso, tengo que preparar mi proyecto de investigación para presentarlo en mayo, asistir a varios cursos (a los que en realidad puedo faltar cuando sea necesario) y, lo más importante, seguir nutriendo al individuo que se gesta dentro mío. Esa será la tarea más importante, señores!! Por ahora va todo bien, ahora estoy planeando tomar unas clases de yoga que me ayuden a mantener mi cuerpo y mi mente en equilibrio (ya que no puedo hacer uso de sustancias sicotrópicas). Así que nada, mi horario semanal dejó de ser el vacío espacial para transformarse en una constelación de cursos y horas y todo eso.
Y revueltas!!! Eso suena como que iniciaremos una revolución... pues algo así, al menos una pequeña revolución se ha iniciado en nuestra familia por varias razones: 1) nos hemos comprado un auto! En realidad, todavía ni siquiera lo pagamos, se le vence el permiso en un par de días, hay que hacerle arreglos por un poco más del valor que pagaremos por el auto, hay que sacarle seguro... o sea, legalmente no es nuestro aún y no deberíamos moverlo ni a la esquina, pero tenemos un auto!! Así que otro plan para este semestre es sacar la licencia de conducir (aunque mi querido Funes ya me dijo que era mejor que manejara siempre él porque si no 'había que mover mucho el asiento del auto...'). Un auto en la puerta no es un lujo, sino un mundo de posibilidades que espero podamos empezar a explorar una vez que cumplamos con los compromisos financieros, los requerimientos legales y las urgencias mecánicas del vehículo. Y 2) (y mucho más importante), mi amado Funes ha encontrado un trabajo!!!
Ahora, esa es otra historia, que debe contar su propio protagonista... o no?
Y vueltas, ahora se vienen las vueltas. Volvemos a clases el primero de marzo, y esta vez no solo como alumnas sino también como profesoras. Bea y yo enseñaremos español en el programa de Estudios Internacionales de la UTS, así que este semestre se viene bien movido. Aparte de eso, tengo que preparar mi proyecto de investigación para presentarlo en mayo, asistir a varios cursos (a los que en realidad puedo faltar cuando sea necesario) y, lo más importante, seguir nutriendo al individuo que se gesta dentro mío. Esa será la tarea más importante, señores!! Por ahora va todo bien, ahora estoy planeando tomar unas clases de yoga que me ayuden a mantener mi cuerpo y mi mente en equilibrio (ya que no puedo hacer uso de sustancias sicotrópicas). Así que nada, mi horario semanal dejó de ser el vacío espacial para transformarse en una constelación de cursos y horas y todo eso.
Y revueltas!!! Eso suena como que iniciaremos una revolución... pues algo así, al menos una pequeña revolución se ha iniciado en nuestra familia por varias razones: 1) nos hemos comprado un auto! En realidad, todavía ni siquiera lo pagamos, se le vence el permiso en un par de días, hay que hacerle arreglos por un poco más del valor que pagaremos por el auto, hay que sacarle seguro... o sea, legalmente no es nuestro aún y no deberíamos moverlo ni a la esquina, pero tenemos un auto!! Así que otro plan para este semestre es sacar la licencia de conducir (aunque mi querido Funes ya me dijo que era mejor que manejara siempre él porque si no 'había que mover mucho el asiento del auto...'). Un auto en la puerta no es un lujo, sino un mundo de posibilidades que espero podamos empezar a explorar una vez que cumplamos con los compromisos financieros, los requerimientos legales y las urgencias mecánicas del vehículo. Y 2) (y mucho más importante), mi amado Funes ha encontrado un trabajo!!!
Ahora, esa es otra historia, que debe contar su propio protagonista... o no?
Muy feliz de leer tantas buenas noticias°°! Me alegro mucho por ustedes!
ResponderEliminaryo siempre los leo , pero no reclamo .Tu hermana salio asi a tu papato .
ResponderEliminarBechitos
Feliz de tantas aventuras
¿Ves Márgara? Somos varios que no perdemos las esperzandas, y seguimos revisando el blog de vez en cuando a ver si algo aparece.
ResponderEliminarQué bello que vivan ahora en un lugar más cercano a la humanidad y más encima con la Bea... si no tuviera que juntar plata me arrancaría para allá para experimentar la alimentación y la grata compañía.
No compres la excusa barsa del Jean, mover el asiento del auto te va a tomar como 10 segundos y ajustar los espejos otros 20, por lo que no representará una pérdida de tiempo mayor en tu vida.
Si en algún curso te dan alguna lectura interesante, mándate la referencia, para así alimentar la ñoñez.
Un abrazo grande a los dos. Aparécete en Gmail, te echo de menos.
jajaja me sumo a Paulette revisé por casualidad y mira tú... ENCONTRÉ ALGO jjajaja y más encima puras buenas noticias que en estos momentos son tan bien recibidas!!!
ResponderEliminarDemás está decirles lo mucho que me alegro por las novedades, que rico ahora son motorizados!!
Vamos a ver que nos depara el futuro, por el momento deséame suerte en inglés para mi entrevista con la u!!!
Muchos cariños a la family beatiful, ahora on the road jajaja