martes, 26 de enero de 2010

Australia Day

Saludos a todos y todas, desde la celebración del día de Australia!!! Así es, hoy, 26 de enero, se conmemora la llegada de los primeros ingleses a la isla, algo que sería como nuestro 12 de octubre. Para este país, tan hijo de sus raíces inglesas, no existe otra celebración, algo así como el día de la independencia, porque nunca se independizaron de la isla del norte. Y nosotros estamos celebrando de rebote, porque obviamente por nuestra propia voluntad hubieramos dedicado este día feriado a recuperarnos de nuestro paseito a las Blue Mountains (cuestión que trataré en otro post). Pero como estamos en casa ajena, nos tocó participar en un asado en esta casa, auspiciado por Alex, el hijo de nuestro primo Andrés.

En nuestra originaria inocencia, pensamos que Alex vendría con un amigo a hacer un pequeño asadito y bañarse en la piscina. Pensamos que no habría alcohol porque acá conducir con alcohol es una falta gravísima en días festivos, y Alex tiene que conducir desde su casa hasta acá y de vuelta... pero NOOOOOOOOOOO!!! O sea, Alex llegó efectivamente con un amigo, pero a los diez minutos nos dimos cuenta de que lo del alcohol era una soberana estupidez (obvio): traía una mochila llena de fuertes de todo tipo, ron, vodka, tequila con gusado y todo, pisco, whisky y otras cosas que no reconocí. Ahí caí en la cuenta que no seríamos solo nosotros...

Al rato empezaron a llegar más y más amigos, casi todos asiáticos, y todos llegaban con algo en las manos. Se tomaron la casa con un solo movimiento y nosotros quedamos como dos perritos guachos acurrucados en una orilla... realmente estábamos intimidados por tanta gente extraña en un lugar que era más o menos nuestro. Pero nos obligamos a superar el terror inicial y salimos a reunirnos con el grupo de extraños, que resultaron ser bastante agradables. Nos ofrecieron comida, bebidas, conversamos, nos reímos... no es que ahora seamos amigos de toda la vida, pero la tarde se hizo más agradable.

Después del almuerzo, que fue un asado estilo aussie, con unas vienesas malísimas, carne, un poco de papas mayo y algo que Alex llama ensalada chilena, pero que es tomate con un kilo de cebolla morada picada en cuadritos, procedimos a retirarnos a nuestros aposentos para tomar la siesta post-almuerzo que mi bebé requiere, mientras mi amado Funes navegaba en internet a mi lado. Al comienzo sentía los gritos y las risas de los visitantes, pero después ya no escuché nada. Luego del sueño reparador bajamos al patio y ahí estaban todos, algunos jugando a la pelota, otros con las patitas en una piscina de plástico, otros viendo en la tele el abierto de Australia. El centro de la reunión era la radio, prendida a todo chancho en una estación que estaba haciendo el recuento de las 100 mejores canciones australianas del 2009. Al parecer, esa es una tradición del grupo de amigos de Alex: juntarse a escuchar el recuento y adivinar, celebrar o llorar el número uno.

A las siete y media llegaron al número uno y acto seguido se fue la mitad de la gente, como corresponde a un país civilizado... quedaron en la casa Alex con su mejor amigo Jackson, un chino que de curado de puso a hablar español, Luke, el conductor designado de Alex y Ming, un amigo vietnamita que era casi como la Elvira de oriente, porque se dedicó a recoger vasos, a lavarlos, a limpiar la cocina, a trapear el piso, a recalentar comido para los curaditos, etc... y para cerrar el carrete, Alex quiso bajarse una botella de tequila para que Ming se comiera el gusanito. Obligado mi amado Funes se tuvo que sentar en la mesa a tomar cortos de tequila, que afortunadamente lo dejaron como tuna porque no había tomado nada durante el día. Pero Alex y Jackson terminaron de morir... así que hubo que esperar a que resucitaran un poco y se los llevaron de vuelta a sus casas.

En resumen, estuvo bastante interesante este primer día de Australia. Los asistentes fueron todos muy amables, tomaron con moderación, todos trajeron algo para comer, dejaron todo limpiecito y se fueron sin que hubiera que echarlos. Irónicamente, en el grupo había solamente un individuo blanco y rubio: el resto éramos asiáticos y latinos. Como dijo uno de los amigos de Alex, Luke, un cuarto filipino-un cuarto inglés- un cuarto x y otro cuarto z, esto es Australia, al final del día.

1 comentario:

  1. bueeeno, igual divertidirijillo que celebren... Bueno, al final el "dia de Australia" es la pura excusa, porque allá cero australian pipol...

    Acá salió mencionado en las noticias, pero también destacaron que había habido protestas por la reivindicación de los pueblos indígenas y tal... Pensé que los vería en esas... =P

    Saludiitos!

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