
Añísimos que no nos comunicábamos, fellows! Las razones, varias, principalmente la desidia, el acaparamiento constante del computador por parte de mi Funes y la vida burguesa que llevamos que no nos permite tener nada que contar... pero esta semana ha sido un carrusel de adrenalínicas emociones y no precisamente por buenos motivos.
Todo comenzó hace unas cuatro semanas, cuando tuve que inscribirme en otro bloque para el curso de inglés. El segundo día de clases uno de los profesores, Narider (inglés hijo de indios con actual residencia en Sydney) me comunicó que yo no estaba en la lista y que debía ir a preguntar a la administración el porqué de mi ostracismo. Así que después de clases fui con toda mi humildad a averiguar que pasaba con mi curso y me informaron que no podía inscribirme en el curso hasta que mi sponsor, es decir, Conicyt, manifestara su aprobación y su compromiso de pagar estas otras cinco semanas. Llegando a la casa mandé el respectivo mail y creo que hasta llamé por teléfono y una eficiente señorita me explicó lo que tenía que hacer. Al día siguiente me enviaron un mail, obviamente en español, diciendo que aprobaban otras cuatro semanas de inglés.
Obviamente, cuando lleve el mail EN ESPAÑOL a la encargada de Registro, Josephine, me dijo que eso no era suficiente primero porque ella no lo podía leer y segundo porque lo que requerían era una carta más formal que les asegurara el compromiso de Conicyt de ponerse con la plata. Qué puedo decir, me pareció lo más lógico, porque mal que mal Insearch no es la Teletón ni el Hogar de Cristo y ahí las cosas funcionan, como en cualquier institución de educación, con dinero. Así que volví a escribir a Conicyt diciendo que necesitaba el susodicho papel para la tranquilidad de todos. Días pasaron y no recibí respuesta, así que nuevamente llamé a Conicyt y la señorita eficiente me dijo que ella no veia el tema dinero y que tenía que comunicarme con otra persona, Víctor Rivas. Le escribí a Víctor, le expliqué la situación y de vuelta recibí un mail que me pedía los datos de la cuenta de Insearch para hacer el pago correspondiente. Ayy, pensé yo, qué gente más diligente... lección: con Conicyt JAMÁS cantes victoria antes de tiempo.
Un par de días después Víctor me escribe diciéndome que el pago estaba hecho y que no había problema. Llevé ese mail en inglés de nuevo donde Josephine, porque por más que insistí nadie me mandaba nada en inglés, y de nuevo ella me dijo que no le servía y que además ellos no habían recibido ningún dinero de parte de Conicyt. "Raro", pensé, pero después supuse que las transacciones internacionales demoraban un tiempo y no me preocupé tanto. A los días después volví a preguntar y Josephine me volvió a decir que ni pista tenían del dinero. A esa altura la cosa no me pareció tan normal, así que decidí mandarle otro mail a Víctor para preguntarle qué pasaba.
Dos o tres mails envié sin recibir respuesta, hasta que tomé el teléfono y me puse a llamar al teléfono de Víctor que jamás contestaba. Una, dos, tres, cuatro veces, llamando y llamando y cada vez puteando más fuerte en contra de la incompetencia y la flojera del trabajador público chileno. Seguí yendo donde Josephine todos los días, por si ella tenía noticias, pero nada. Le pedí que ella le escribiera a Víctor, suponiendo que le darían más boleta que a mí, pero nada de nada. Llamaba casi todas la noches y nadie respondía el teléfono, y cuando por fin alguien lo hacía justo no era la persona encargada y me transfería a otro número que nunca contestaba donde me respondía una grabación en español de España. Si alguna vez han leido la novela de Kafka que tiene como protagonista al señor K (justo en este momento se me borró el nombre) sabrán cómo me sentía.
El día que por fin pude comunicarme con alguien de las Becas Chile, me respondió que ella no era la agente encargada de mi caso y que la responsable estaba de vacaciones, al igual que el famoso Víctor. Yo me tragaba el emputecimiento por dos motivos: uno, porque en el fondo ella no era la responsable directa de mi situación y por lo tanto encontraba penca echarle la foca; dos, porque cada vez que llamo por teléfono a Conicyt siento que ellos tienen todo el sartén por el mango, porque al fin y al cabo ellos deciden si te resuelven el problema rápido o si lo dejan olvidado entre montones de papeles, así que pensaba que siempre era mejor ser más o menos amigable, pero sin dejar de mostrar por lo menos una extrema preocupación y desesperación. En fin, la señora dijo que me ayudaría y yo lo único que le pedí era un papel que dijera que iban a pagar, pero que estuviera en INGLÉS. El lunes en la mañana veo que me ha llegado un mail y contenta imprimo el certificado y lo llevo a Josephine. HUMILLACIÓN TOTAL, el papel era una real mierda que no tenía ningún dato específico que además tenía fecha de JULIO DEL 2008. O sea, los pajeros (porque no se puede decir de otro modo) mandaron la primera carta en inglés que encontraron.
Ahí ya reventó todo porque tuve que escuchar al jefe de Registro hablar con Josephine y decirle cosas como que era una verguenza que llegara con ese papel, que no confiaban más en mí, que solo servía ahora que les llevara el dinero, que poco menos que me los quería cagar a todos con mi mentalidad latinoamericana sudaca... aaayyy, si de puro acordarme me da rabia. Esa noche llegué y me puse a llamar como loca hasta que me contestó Carolina V., que había sido muy amable con nosotros cuando estábamos en el proceso de firmar el contk
Cuento corto (porque ya fue bien largo), ayer llamé a mi mamá, porque a esta altura ya estaba con el agua al cuello y si no conseguía una respuesta no iba a poder dar los exámenes finales y por lo tanto no tendría el certificado de inglés, lo que atrasaría e incluso impediría mi matrícula para este semestre en el doctorado, lo que significaba incertidumbre de aquí hasta marzo o, peor en mi mente, el regreso a Chile sin doctorado y ni siquiera curso de inglés. Pero anoche mi mamá y mi amado Funes desde Australia arreglaron la mitad del entuerto en menos tiempo de lo que canta un gallo. Mi madre querida, con esa astucia gatuna que la caracteriza, llamó a la persona indicada y lo presionó elegantemente para que solucionara el asunto, mientras Funes le mandaba documentos desde acá y escribía mails como loco.
De estos movimientos, lo más grave que sacamos en limpio fue que en realidad el primero de los pagos nunca se hizo y que el segundo se había hecho recién la semana pasada. Es decir, el señor encargado de la plata me vio la cara todo el rato y me hizo mentirle a la gente de Insearch. Repito, ME HIZO MENTIRLE A UNA INSTITUCIÓN DE EDUCACIÓN EN NOMBRE DEL GOBIERNO CHILENO. Me importa un pito la imagen nacional porque nunca he sido amiga de los nacionalismos, pero creo que este tipo de cosas lo único que consigue es que el mundo anglo refuerce la ridícula idea de Latinoamerica como el continente bananero... aunque tal como son las cosas, en este momento no se me ocurre una mejor manera de describir el comportamiento de Conicyt... LA OFICINA BANANERA.
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Dejando de lado estos temas tan desagradables, puedo decir que la vida en Sydney sigue excelente. Buen clima, rica comida, tardes relajadas, películas interesantes, baclavas a la hora de la once... y lo mejor de todo, mi marido que me recibe todos los días con un exquisito almuerzo!
El día que por fin pude comunicarme con alguien de las Becas Chile, me respondió que ella no era la agente encargada de mi caso y que la responsable estaba de vacaciones, al igual que el famoso Víctor. Yo me tragaba el emputecimiento por dos motivos: uno, porque en el fondo ella no era la responsable directa de mi situación y por lo tanto encontraba penca echarle la foca; dos, porque cada vez que llamo por teléfono a Conicyt siento que ellos tienen todo el sartén por el mango, porque al fin y al cabo ellos deciden si te resuelven el problema rápido o si lo dejan olvidado entre montones de papeles, así que pensaba que siempre era mejor ser más o menos amigable, pero sin dejar de mostrar por lo menos una extrema preocupación y desesperación. En fin, la señora dijo que me ayudaría y yo lo único que le pedí era un papel que dijera que iban a pagar, pero que estuviera en INGLÉS. El lunes en la mañana veo que me ha llegado un mail y contenta imprimo el certificado y lo llevo a Josephine. HUMILLACIÓN TOTAL, el papel era una real mierda que no tenía ningún dato específico que además tenía fecha de JULIO DEL 2008. O sea, los pajeros (porque no se puede decir de otro modo) mandaron la primera carta en inglés que encontraron.
Ahí ya reventó todo porque tuve que escuchar al jefe de Registro hablar con Josephine y decirle cosas como que era una verguenza que llegara con ese papel, que no confiaban más en mí, que solo servía ahora que les llevara el dinero, que poco menos que me los quería cagar a todos con mi mentalidad latinoamericana sudaca... aaayyy, si de puro acordarme me da rabia. Esa noche llegué y me puse a llamar como loca hasta que me contestó Carolina V., que había sido muy amable con nosotros cuando estábamos en el proceso de firmar el contk
Cuento corto (porque ya fue bien largo), ayer llamé a mi mamá, porque a esta altura ya estaba con el agua al cuello y si no conseguía una respuesta no iba a poder dar los exámenes finales y por lo tanto no tendría el certificado de inglés, lo que atrasaría e incluso impediría mi matrícula para este semestre en el doctorado, lo que significaba incertidumbre de aquí hasta marzo o, peor en mi mente, el regreso a Chile sin doctorado y ni siquiera curso de inglés. Pero anoche mi mamá y mi amado Funes desde Australia arreglaron la mitad del entuerto en menos tiempo de lo que canta un gallo. Mi madre querida, con esa astucia gatuna que la caracteriza, llamó a la persona indicada y lo presionó elegantemente para que solucionara el asunto, mientras Funes le mandaba documentos desde acá y escribía mails como loco.
De estos movimientos, lo más grave que sacamos en limpio fue que en realidad el primero de los pagos nunca se hizo y que el segundo se había hecho recién la semana pasada. Es decir, el señor encargado de la plata me vio la cara todo el rato y me hizo mentirle a la gente de Insearch. Repito, ME HIZO MENTIRLE A UNA INSTITUCIÓN DE EDUCACIÓN EN NOMBRE DEL GOBIERNO CHILENO. Me importa un pito la imagen nacional porque nunca he sido amiga de los nacionalismos, pero creo que este tipo de cosas lo único que consigue es que el mundo anglo refuerce la ridícula idea de Latinoamerica como el continente bananero... aunque tal como son las cosas, en este momento no se me ocurre una mejor manera de describir el comportamiento de Conicyt... LA OFICINA BANANERA.
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Dejando de lado estos temas tan desagradables, puedo decir que la vida en Sydney sigue excelente. Buen clima, rica comida, tardes relajadas, películas interesantes, baclavas a la hora de la once... y lo mejor de todo, mi marido que me recibe todos los días con un exquisito almuerzo!
Mi amada BB
ResponderEliminarTe amo y lamento en mucho la verguenza que tuviste que pasar.
Mi win asheshina de conicytos ineficientes
aaay hermana, me matas... sos un montro de la calamidad...
ResponderEliminar3 cosas:
1. pa la próxima avíiisame po, viste que ahora toy de vacas y tengo todas las mañanas libres para ir a poner cara de gato de Sherk a cualquier oficina que estimes conveniente.
2. ojo con comer tanto donde el cerdo decente, hermana! Me vieraaassss! estoy hecha todo lo que es BOLA y temiendo por la inminente llegada de lo que se llama DIECIOSHO DE SETIEMBREEE! y posteriormente de todo lo que es PRIMAVERA VERANO PLAYA SOL BIKINI COLALEK ETC... Miedo en mi almita, no caigan en esa y pónganle weno con las cletas (o ya las echaron al olvido?)
3. me alegro que el resto de su vida siga linda y bella por allá en el primer mundo, enfoquense en eso.
=)
Saludos al cuniao Shan.
Nanji