viernes, 24 de abril de 2009

Cambio de nombre

Como ya les habíamos contado, la semana pasada empezó el segundo term de mi ciclo de inglés. En general, se mantiene la misma formación del equipo, salvo algunas ausencias importantes: Reza, mi enamorado platónico, que tuvo que cambiarse de curso porque iba a tener problemas con las fechas de término del curso de inglés y de inicio de su máster; Zeinab, la libanesa, que según ella estaba aceptada en un MBA en la UTS (Univesity of Technology Sydney) y al final se tuvo que devolver a El Líbano porque tenía visa de negocios y se le había acabado; y Lanita, una indonesia que era la mascota del curso por ser la más jovencita: 18 años biológicos que se traducían en 14 años mentales encarnados en pucheros, rabietas, saltitos y grititos de alegría y demases. Los reemplazantes son, para variar, dos chinos y una vietnamita que son, como el general de los asiáticos, bastante amables. Uno de ellos, Vince, está perfecto para mi amiga Shandy, así que intentaré hacer los movimientos necesarios para que surja el romance en la sabana australiana.

Bueno, vamos al grano. Como todo primer día de clases, la nueva profesora de este term comenzó pasando la lista del curso. Cada vez que le tocaba un chino (o sea, el 95% de las veces), lo nombraba en chino y luego les preguntaba su nombre inglés (como ya les dije, los chinos acá se ponen un nombre occidental) para anotarlo a un costado de la lista. Todo iba bien hasta que llegó a mi amiga Shandy: "What did you say?", preguntó horrorizada la profesora al oir el nombre que le decía la chinita. "Shandy", respondió mi amiga. "Are you sure is Shandy and not Sandy?". "No, is Shandy". "Where did you get that name?". "It's my favorite cartoon character". "Oh my God, but Shandy is the name of a drink, beer and lemonade". Hasta ahí todo más o menos conocido, porque el profesor del term anterior, Kevin (un escocés loco), también le había dicho a Shandy que su nombre era una bebida alcohólica y eso había sido motivo de chistes agradables por parte del profesor, que básicamente decía que con Shandy en la clase le iba a ser dificil concentrarse en su trabajo.

Pero la actitud de la nueva profesora, una inglesa de la izquierda progresista, fue bastante distinta: empezó a decirle a Shandy que debería cambiarse el nombre porque el suyo no era adecuado. En ese momento me pareció muy poco amable que le hubiera dicho eso porque al fin y al cabo ella había escogido ese nombre por algo y ya todos la conocíamos como Shandy. Pero Funes me convenció con el siguiente ejemplo: "Imagínate que estamos en Chile y tu amiga china hubiera escogido llamarse Piscola. Cómo le puedes decir a alguien piscola si ese no es nombre para una persona?". Con este ejemplo me quedó un poco más clara la intención de la profesora al insistir con el tema del nombre de Shandy.

En todo caso, la cosa no terminó ahí. Luego de la conversación con Shandy, la profesora siguió pasando la lista y llegó a Doris, otra chinita. Y de nuevo: "Doris? But why did you choose that name?". "Because I like the way it sounds". "Oh my God, but Doris is not suitable for you, Doris is the name of an old ugly lady". "...". Qué se puede responder a eso? Ahí recordé que cuando niña siempre me pareció que mi nombre era nombre de abuelita, pero al final me acostumbré y hasta me gustó tener un nombre poco común para mi generación. Pero parece que la profesora tiene otra idea acerca de la originalidad y le ordenó, así es, le ORDENÓ a Doris que cambiara su nombre por otro que fuera más acorde con ella... ahí ya la cosa me empezó a molestar abiertamente porque una cosa es que Shandy tuviera nombre de copete y otra que la profe encontrara old-fashionable el nombre de Doris. De nuevo, Doris era Doris, así la conocíamos nosotros y ese era su nombre inglés desde hacía dos años, hasta que apareció esta pommie cincuentona diciendo que el nombre era pasado de moda... resultado, ahora Doris es Claire y la profe se alegra de no tener una alumna con nombre de vieja en su clase.

Luego vino el turno de Ludwick, cuyo nombre siempre hemos pronunciado como LUDGÜIK, porque así suena más parecido a su nombre en chino, que era la intención básica de este individuo al escoger ese nombre en inglés. Pero a la profe le dio con que la pronunciación correcta era LUDVICK y lo volvió a bautizar en dos segundos, sin importarle las explicaciones que daba el pobre chinito.

En ese punto, no quería ni ver qué iba a decir la profesora cuando llegara el turno de Island, un chinito callado y tímido, muy amable y quitado de bulla. Ya Kevin lo había columpiado llamándolo "Continent" y eso me ponía un poco nerviosa porque claramente era algo molesto para el pobre sujeto, que había escogido ese nombre inglés porque su nombre chino significaba "isla". Uno a uno iban avanzando en la lista y cuando llega el turno de Island y la profesora le pregunta su nombre en inglés, el pobre responde "JOE" y todos nos miramos con una cara mezcla de sorpresa, risa, compasión y no sé qué más.

Así que en menos de una hora llegaron nuevos compañeros y cambiamos los nombres de unos por otros más del gusto de la profesora. Sentí que la inglesa pasaba con una aplanadora por encima de los chinos; creo que ya es suficiente que tengan que ponerse otros nombres diferentes a los suyos para encajar en el orden occidental y es extralimitado que tengan que cambiar de nombre como cambian de calcetines porque a la señora no le gustaron los que ya tenían. Cuando salimos al recreo Shandy me dijo "y si te hubiera dicho a ti que te cambiaras el nombre, qué le habrías dicho?. "Simplemente que no pensaba cambiármelo porque este es el nombre que me pusieron mis padres y el que he tenido toda la vida, por qué tendría que cambiarlo ahora?". En ese momento me di cuenta de lo extraños que se deben sentir los chinos con ellos mismos, porque finalmente son dos personas en una: la del nombre chino y la del nombre inglés.

Y así, la profesora les hizo cambiarse el nombre porque los encontró raros, mal pronunciados, inadecuados... y la profe se llama Gwynedd, un nombre que ni siquiera es inglés y que yo no había escuchado jamás en mi vida. Y acaso alguien le dijo algo?

6 comentarios:

  1. Amada Hija

    Tu nombre no es de abuelita, es de flor. Una bellisima flor que ha venido a mostrar su belleza en este mundo. Lamento lo de tus amigos chinos, realmente debe ser dificil todo este mundo para ellos, pero fijate en su fortaleza, sabiendolo igual van a lograr sus sueños.

    Un gran abrazo lleno de amor para los dos, tu y el sueco.

    Cuidense mucho

    Secretaria de mi win asheshina de cacaritos

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  2. uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy la viejaaaaaa Q... La embarró, acaso se cree muy la raja con su nombre de marca de electrodomésticos flaites?
    De verdad que gente hueona hay en todos los continentes... Yo digo que se rebelen los chineses y mantengan sus nombres a la pinta de ellos nomás... Tu tienes que comenzar la campaña... (y por favor que no te empiezen a decir Margareth po!!)

    yaaa, un abrazo grande hermana
    te quiero desde el conti

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  3. sugiérele un nombre bonito para ella en español...algo así como Juliá (así, con tilde en la 'a'... les dices que hay una cumbia dedicada a ella, vieja Juliá)

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  4. también pensaba que mi nombre es de abuelita :( pero ya no, parece que viene con aceptación de por medio la cosa. Y apoyo el nombre que le da la Bea a tu profe
    besos
    pd: saludos a tu amiga piscola jajajajjaaj

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  5. Me superó tu profe. No sé cómo te contuviste y le recordaste a toda su ascendencia... Los pobres chinos tienen que cambiar su nombre, regla de por sí discriminatoria, y más encima la vieja cree que tiene derecho a elegir cómo se llama cada uno. Sigue la regla de la Bea, porque el nombre le sienta perfecto. Y la chiquilla se quiere llamar piscola, que se llame piscola, y va a tener hartos más amigos que Viejacu.

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