No había tenido tiempo para escribir sobre esto, pero el fin de semana pasado tuvimos un agradable encuentro con parte de la familia Vidal en Sydney. Así es, queridos, aunque no lo crean, los Vidales estamos en todas partes del mundo. Según Funes, cada curadito que está tirado en la calle es un Vidal, pero no es para tanto...
Pues bien, aquí en Sydney viven dos primos de apellido Painemilla Vidal, que comparten generación con mi papá y no conmigo. Sin exagerar, a uno de ellos no lo había visto nunca en mi vida y al otro lo vi una vez y resultó que él se acordaba de todos mis hermanos pero no de mí. Antes de que viajáramos a Sydney una de sus hermanas nos dio sus números de teléfono, "en caso de cuaquier cosa". Como yo no los conocía estaba un poco reticente a llamarlos porque, para qué estamos con cosas, yo era un recuerdo borroso en sus mentes y no quería transformarme en una penosa obligación para ellos. Pensé entonces guardar sus números para un caso de extrema urgencia, entiéndase enfermedad, banca rota, cárcel, dieciocho de septiembre y otros.
Pero como Funes es un cargante obsesivo que no se rinde jamás, insistió e insistió e insistió para que los llamara y les dijera por último "hola, estamos aquí, cualquier cosa los llamamos". Así que los llamé un día cualquiera, bastante nerviosa por supuesto porque no sabía si se acordaban siquiera de hablar español. Suena el teléfono y me contesta una voz de mujer en inglés, "hello, is Andrés Painemilla?" "Who is calling?" "Well, I am a chilean cousin, Margarita Vidal, hija del Pato Vidal", " Aaahh, sí, sí, Margarita...". Resumiendo, hablé con Andrés y quedamos de juntarnos al día siguiente, domingo para ser exactos.
Llegaron al hostal a eso de las 12. El saludo fue más bien normal, como cuando uno saluda a alguien que recién viene conociendo. Pero luego fuimos a un bar cerca (no es por alcohólicos, es que era lo único cerca donde podíamos sentarnos porque no podíamos quedarnos en el hostal) y ahí entre cerveza y cerveza fueron mostrando sus intenciones. Y qué puedo decir, venían con las mejores intenciones de ayudarnos, de saber de nosotros, de preguntar por la familia en Chile , es decir, de ser realmente nuestra familia aquí en Sydney. El Andrés se demoró un minuto en subir a Funes al columpio. Nos invitaron a almorzar a la casa y antes de eso nos llevaron a la inspección de un departamento, entraron con nosotros, le hicieron preguntas a la dueña, o sea, integrados totalmente a nuestro pequeño núcleo familiar (o más bien, intentando integrarnos a nosotros).
Nos fuimos a la casa de Lalo, un departamento muy bonito en los suburbios, como a media hora de la ciudad. Ahí nos prepararon una bbq (barbeque), que en puro y simple chileno es un rico asado, pero con carne gringa. La esposa de Lalo era una señora muy simpática, que nos brindó su rica ensalada a la chilena y el infaltable arroz para acompañar el vacuno. Comimos, conversamos, nos reímos, recibimos consejos, cerveza e inesperadamente mucha preocupación y afecto de estas personas que, aunque unidas a nosotros por lazos de sangre, no tenían por qué haberse preocupado tanto.
Cuando ya se hizo de noche Lalo nos trajo de vuelta al hostal en su auto y reiteró el ofrecimiento de ayuda en caso de cualquier necesidad. Yo estaba realmente asombrada por su preocupación y cariño pero, desconfiada de mí, pensé que no sabríamos de ellos en mucho tiempo más...
Ayer salimos a ver un departamento y cuando veníamos de vuelta sonó mi celular. Era Lalo, quería saber cómo estábamos y cómo nos iba con la búsqueda de departamento...
Qué lindo es contar con la familia!
Hola amigui. Qué rico que se hayan encontrado con esta parte inexplorada de tu familia y que los hayan acogido tan bien. Siempre es bueno saber que hay alguien que cacha más que tú que te puede ayudar en casos de necesidad. Me alegro enormemente de que les estén saliendo bien las cosas y que no estén botaditos durmiendo en el saco de una cangura. Varias personas en la universidad me han preguntado por ti y te han mandado saludos, para que sepas que te extrañamos mmmmmuuuuuuuuuucccccccchoooooooooooo por estos lados. Un abrazo grande a los dos.
ResponderEliminarMarga!! Te juro que me emociona tanto leer cada una de tus lineas que escribes... es como que yo tuviera un libro en mis manos.. y estuviera leyedo una novela de aventuras. Todos los dias al cierre de este Local, verifico si has escrito y si es asi, entonces antes de ir a dormir me detengo a leer cada linea y luego me voy contenta a dormir pensando que todo les va mejor cada dia. EL otro dia, me emocione tanto cuando fui nombrada en una de esas lineas, que ya me imaginaba el local con toda la tecnologia clever que existe alla.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte a ambos y siempre los recuerdo con cariño.
EVE
Qué bueno que te hayas encontrado con más Vidales hermana, se agradece el tesón del Kanguro-Shan porque sino de seguro no llamas jamás...
ResponderEliminarSuerte en la búsqueda del nidito de amorsh...
Abrazo del oso panda a los 2
=D
*Ah! Antes que se me olvide, dile a ese Jean de malos sentimientos que modere sus comentarios con respecto a nuestra familia, por favoooor... Cómo es eso de que cada curadito de la calle es Vidal? Te apuesto que si hacemos un estudio, de esos que a ti te gustan tanto, encontraremos a más de un Funes por ahí...