miércoles, 4 de marzo de 2009

Fin de un camino


Hace un mes que no ponía al día este diario, pero ha sido por razones de esclavitud mayor. En este momento me encuentro en la sala de postgrado de la universidad, esperando a que venga don Guillermo a cambiar la tinta de la impresora para poder por fin imprimir la tesis y entregar las copias anilladas... por fin, por fin, por fin.
Ha sido un mes y algo más de mucha presión por terminar la tesis. Ahora que ya he llegado a un fin, veo lo kamikaze que fui al emprender tantas tareas de una sola vez, pero no me arrepiento. Estos meses han sido los más extremos que hemos tenido hasta este punto de nuestra vida y no nos arrepentimos. Un breve esquema de la acción del último semestre:
1. En septiembre, Anita, mi hermana pequeña, en una acción anarquista y revolucionaría se lanza en contra de una micro del Transantiago (esto es irónico, por si acaso). Consecuencias: dos meses en el hospital, implantes de piel, una vértebra rota, una "llamada de emergencia" y Anita casi al borde de la muerte por una septicemia de la que nos enteramos cuando ya todo había pasado.
2. Un poco antes, en agosto, decidimos el matrimonio Funes-Vidal. En ese momento no nos imaginábamos todo el trabajo que iba a significar esa decisión... gracias a Buda, porque si no quizás hubieramos decidido vivir en pecado.
3. Al mismo tiempo (ay, no sé que nos dio por hacerlo todo de una vez) la postulación a la Beca. Proceso largo y tedioso, papeles y trámites varios que finalmente dieron su fruto.
4. En agosto comencé mi trabajo en la editorial. Creo que ha sido una de las experiencias más entretenidas que he tenido en mucho tiempo. Ojalá se repita.
5. Durante el segundo semestre fui profesora en la universidad, o mejor dicho, "instructor adjunto". Aunque solo era un ramo, tuve que trabajar mucho para que todo saliera bien. Y parece que así fue, porque me pidieron que siguiera con el curso este semestre, cosa que será imposible, pero por lo menos queda el precedente.
6. Matrimonio civil y religioso, diciembre 2008 y enero 2009. Lo mejor del año!
7. Finalmente, la tesis del magister. Oh, my lord, qué camino. Estrecho y pedregoso, estilo camino en bus a Machu Pichu con piedras cayendo por los lados. Anduve un poco a ciegas todo el trayecto, porque tenía la cabeza nublada con el resto de las cosas de la lista. No pude hacer la tesis que esperaba y que el resto esperaba de mí, ciertamente. Mi triste desempeño quedó reflejado en la calificación, que fue la peor nota que me he sacado en mi vida de estudiante en un trabajo de esta envergadura.
Cuál es la parte buena de esto? Que ahora, con un fin de semana de por medio, veo qué hice mal y cómo debí haberlo hecho. Que siento que debería empezar todo de nuevo y esta vez sabría como hacerlo. Cómo será cuando ya haya pasado un mes!
Gracias a mis ancestros protectores es un camino que no tengo que desandar y andar de nuevo...

Así que aquí estoy, en la sala de postgrado, esperando a don Guillermo que no vendrá porque él no puede pedir la tinta para cambiar la impresora. Así que tendré que buscar otro lugar para imprimirla. Y yo, inocente paloma, que pensaba que esto sería poner el pendrive y aceptar...
Parece que hay caminos que nunca se acaban.

1 comentario:

  1. Encuentro casi una ignominia que tengas el blog así botado por tanto tiempo... Han pasado tantas cosas dignas de ser escritas que es una mezquindad simplemente enumerarlas así...

    En fin, te reitero Marga, piensa en lo MACRO!Después de un año tan movido el asunto de las notas es una pelotudez que -créeme- sólo te importa a ti! Nadie está decepcionado y nadie piensa que seas una mediocre sólo porque hiciste UN trabajo mediocre.

    Ahora si, a pensar en grande Marga, a volar más alto y más lejos que nunca!

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